Cualquier tiempo pasado fue mejor…

Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado fue mejor.

Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada sin pesar;
mas cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.

Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos y corremos,
que en este mundo traidor,
aun primero que muramos las perdemos:
Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
el color y la blancura,
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud.

Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando nuestro daño, corremos a rienda suelta sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.
Aquél de buenos abrigo,
amado por virtuoso
de la gente,
el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
y tan valiente;
sus hechos grandes y claros no cumple que los alabe,
pues los vieron,
ni los quiero hacer caros
pues que el mundo todo sabe cuáles fueron.

Después de puesta la vida tantas veces por su ley al tablero;
después de tan bien servida la corona de su rey verdadero:
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
en la su villa de Ocaña
vino la muerte a llamar
a su puerta, diciendo: «Buen caballero,
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero,
muestre su esfuerzo famoso en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama.

Coplas a la muerte del Maestre Don Rodrigo. (Fragmento)Jorge Manrique 1476
https://www.instagram.com/p/B_H-LF7hKrk/?igshid=1q0iiuk0tfm0o

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