Todo depende del prisma con el que miramos a todo lo que nos rodea, por ello en ocasiones el corazón realza y endiosa a la belleza reconociéndola donde apenas existe, de ahí que el amor o la amistad que profesamos a alguien en la mayoría de situaciones en las que se manifiestan depende integramente de esas turbaciones del corazón y la perspectiva química del impulso del que emana, de lo que sentimos o recreamos nosotros mismos…por ello en muchas ocasiones endiosamos a alguien incapacitandonos de reconocer su maldad, ceder a su engaño gracias al experto manejo del sentimiento camuflado…pero eso al final no es duradero, pues nuestra propia luz y las de los que nos protegen develan tal engaño gracias a todos aquellos errores que dificilmente pueden ocultar la ficticia belleza exterior y las artimañas que con el tiempo se acumulan sin una razón natura y un sentimiento verdadero. Para el artista de profesión la perspectiva varia bestialmente, pues a su alrededor todo adquiere sentido a través del disfrute y admiración de la belleza que se devela en el interior de las cosas. Por ello me quedó con el pensamiento sobre “la belleza” de uno de los artistas mas grandes del siglo XXVI y uno de mis preferidos:
Dime, oh Dios, si mis ojos, realmente, la fiel verdad de la belleza miran; o si es que la belleza está en mi mente, y mis ojos la ven doquier que giran. – Michelangelo Buonarroti (Caprese, 6 de marzo de 1475-Roma, 18 de febrero de 1564) (en Bourdeau, Centre, France)
https://www.instagram.com/p/B1_IfWPCnvf/?igshid=y9z3lthgtltk

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s